sábado, 22 de mayo de 2010

De Bertha C Ramos. Pájaros azules en la azotea.


Hay días en que me levanto temprano para llamar por teléfono a mi madre. Ocurre cuando amanezco toda mojada de haber estado soñando que los pájaros azules que anidan en la azotea, nuevamente interpretaban la novena sinfonía de Beethoven. Y yo madre, estaba en el centro cantando el himno de la alegría para ti, que sentada entre los sauces me mirabas. Me ocurre también cuando no puedo dormir y en lugar de contar ovejas, cuento los días de tu vida y los veo que se deslizan como gotas por el alero del techo, y yo madre, desde el piso abro la boca y me los bebo uno por uno y deseo que te deshagas lentamente para que aplaques mi sed. Es entonces cuando me levanto muy temprano y llamo a mi madre. ¿Aló? Contestas risueñamente. Y cuando sabes que estoy yo al otro lado de la línea, recurres al altruismo del amor para que tu voz conserve cierto brillo jubiloso, y yo madre, me conformo y me enternezco. Ocurre que ella lo advierte y me responde de inmediato como si estuviera hablándole a un vulgar importador de lencería, y luego adiós. Adiós madre.

CuentosdeBCRamos. De Los nudos falsos.
Kees Van Dongen, La baronesa D. con ramo de flores - 1925-1930
Colección de arte de la Biblioteca Luis Ángel Arango, Colombia.

2 comentarios:

  1. Envidio tu manera de exorcizar no ser la "hijita preferida de mamá". Me identifiqué tanto con tus metáforas que creo que soñaré con sauces, alas, gotas, violines y llanto esta noche de pesadilla. Gracias por darnos tus letras

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