domingo, 25 de marzo de 2012

IDIOTAS. Por Bertha C Ramos.

El texto que abre la columna pertenece a la poeta y narradora española Julia Otxoa, ofrezco disculpas por el error involuntario.
 http://www.elheraldo.co/opinion/columnistas/idiotas-61578

De Walt Whitman. Canto de sí mismo.

Creo que una hoja de hierba no es menos que el camino recorrido por las estrellas,
Y que la hormiga es perfecta, y que también lo son el grano de arena y el huevo del zorzal,
Y que la rana es una obra maestra, digna de las más altas,
Y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo,
Y que la menor articulación de mi mano puede humillar a todas las máquinas,
Y que la vaca paciendo con la cabeza baja supera a todas las estatuas,
Y que un ratón es un milagro capaz de confundir a millones de incrédulos.
Fragmento de Canto de sí mismo.

jueves, 22 de marzo de 2012

De Margaret Atwood. Volar dentro del cuerpo.

Tus pulmones se llenan y se abren,
alas de sangre rosa; y los huesos
se vacían y se vuelven huecos.
Cuando inspiras, te elevas como un globo,
y tu corazón también es ligero y gigantesco,
late de puro gozo, puro helio.
Los blancos vientos solares te atraviesan;
no hay nada que te haga de techo;
ves ahora la tierra como una joya oval,
radiante y de un azul mar repleto de amor.


Esto sólo puedes hacerlo en sueños.
Al despertar, tu corazón es un puño que tiembla;
un fino polvo obstruye el aire que respiras;
el sol, un peso cobrizo y cálido que te oprime
con fuerza la abultada corteza rosa del cráneo.
Es el momento anterior al disparo.
Intentas una y otra vez elevarte; pero no puedes.

miércoles, 21 de marzo de 2012

De Egito Gonçalves. De poco se forma...

De poco se forma
una felicidad
del sol abierto
en el degollar de las lágrimas
injustas


de los gestos
de que sólo el poema
se da cuenta


de la paz
que se volvió respiración
tierra arable


de un hombre
que no se grita
porque la libertad lo permite

martes, 20 de marzo de 2012

De Borges. No eres los otros.

No te habrá de salvar lo que dejaron
Escrito aquellos que tu miedo implora;
No eres los otros y te ves ahora
Centro del laberinto que tramaron
Tus pasos. No te salva la agonía
De Jesús o de Sócrates ni el fuerte
Siddharta de oro que aceptó la muerte
En un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
Por tu mano o el verbo pronunciado
Por tu boca. No hay lástima en el Hado
Y la noche de Dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante
Tiempo. Eres cada solitario instante.

sábado, 17 de marzo de 2012

De Antonio Gamoneda.

Sobre excremento de rebaños, subo y me acuesto bajo
los
robles musicales.


Cruzan palomas entre mi cuerpo y el crepúsculo, cesa el
viento y las sombras son húmedas.


Hierba de soledad, palomas negras: he llegado, por fin; éste
no es mi lugar, pero he llegado.

miércoles, 14 de marzo de 2012

De Juana Castro. Padre.

Esta tarde en el campo piafaban las bestias.
Y yo me quedé quieta, porque padre
roncaba como cuando,
zagal, dormíamos en la era.
Me tiró sobre el pasto
de un golpe, sin palabras.
Y aunque hubiera podido
a sus brazos mi fuerza,
no quise retirarlo, porque padre
era padre: él sabría qué hiciera. Tampoco duró mucho.
Y piafaban las bestias.

De Del color de los ríos

DE LO QUE HABLA

Vendedora de cocadas. Santa Marta, Colombia.
Fotografía: Mauricio Ramírez.

lunes, 12 de marzo de 2012

De Luis Muñoz. Fábula del tiempo.

Seguramente, si lo piensas,
estos años no van a repetirse.
Vivirás su carencia irremediable,
se llenará de sombras tu mirada,
te habitará el vacío y, con el tiempo,
se destruirá tu imagen del espejo.
Y esperarás cansado, te aseguran,
muchas tardes morir en tu ventana,
buscando en la memoria
ese tiempo feliz, siempre perdido,
esa estación dorada que tuviste
y que debe ser ésta, más o menos.
De Septiembre.

De Julia Otxoa. A veces...

A veces
dejo que la fiera
meta su pata por la ventana
y me revuelva la sopa,
luego, cuando se aleja otra vez
hacia la melancolía,
queda un rastro de pelos en mi plato,
una navegación a la deriva,
un idioma extraño y necesario.

sábado, 10 de marzo de 2012

De Sophia de Mello Breyner Andresen. Nunca más.

Nunca más
Caminarás en los caminos naturales.

Nunca más te podrás sentir
Invulnerable, real y densa.
Para siempre está perdido
Lo que más que todo procuraste:
La plenitud de cada presencia.

Y será siempre el mismo sueño, la misma ausencia.



DE LO QUE HABLA

No nos bañamos dos veces en el mismo río
No entramos dos veces en el mismo cuerpo
No nos mojamos dos veces en la misma muerte

De Oscar Hahn en FRAGMENTOS DE HERÁCLITO 
AL ESTRELLARSE CONTRA EL CIELO.

De Clifton Ross. Jueves Santo.

 Para Oda
Estás podando el jardín y limpiándolo de mala hierba,
halando bejucos, invasores de las grietas en el concreto del 
    patio.
Ahora hay más luz aquí.
Encuentro un cenicero sobre la mesa
lleno de agua de invierno
y lo derramo sobre la grama.
Cicatrices negras aún manchan el fondo
donde apagábamos los cigarrillos mientras hablábamos,
en aquel entonces, enamorados, viendo nubes y
    atardeceres
desvanecerse en la noche.

Ahora el romance es un hábito.
Las palabras, arrancadas de raíz, se pudren.
Tuvimos nuestra última cena en alguna parte,
no recuerdo dónde.
Un nuevo verano está ante nosotros,
incluso ahora siento el dolor de su agonía.
Traducción de Alejandro Silva

De Sophia de Mello Breyner Andresen. Instante.

Déjenme limpio
El aire de los cuartos
Y liso
El blanco de los muros

Déjenme con las cosas
Fundadas en silencio

De Carlos de Oliveira. Instante.

Esta columna
de sílabas tan firmes,
esta llama
en el vértice de las dunas
fulgurando
apenas un momento,
este equilibrio
tan cerca de la belleza,
este poema
anterior al viento.

De Mário Cesariny. Acuérdate.

Acuérdate
que todos los momentos
que nos coronaron
todos los caminos
radiosos que abrimos
irán hallando sin fin
su ansioso lugar
su botón de florecer
el horizonte
y que de esa búsqueda
extenuante y precisa
no tendremos señal
sino la de saber
que irá por donde fuimos
uno para otro
vividos

De Egito Gonçalves. ¿DE QUÉ HABLO?

Hablo de las calles y del amor,
de tu vientre sobre las sábanas,
hablo de la ciudad que amo
donde madura la conjuración.

Hablo de los papeles que se rasgan
en la hora de la primera alarma,
de la mano abierta para la limosna
donde germinará la venganza.

Hablo de la sangre de deseo
que se abre en mí cuando sonríes,
hablo del carbón y del hogar
donde el combate calienta las manos.

Hablo de los motores que ya vibran
en la expedición contra el anatema
y de los dientes con que muerdo
los intervalos de tu risa.
(DeOs arquivos do silêncio)

miércoles, 7 de marzo de 2012

Gabriel García Márquez: FELIZ CUMPLEAÑOS GABITO!!


EL AHOGADO MÁS HERMOSO DEL MUNDO: 
"Aquella noche no salieron a trabajar en el mar. Mientras los hombres averiguaban si no faltaba alguien en los pueblos vecinos, las mujeres se quedaron cuidando al ahogado. Le quitaron el lodo con tapones de esparto, le desenredaron del cabello los abrojos submarinos y le rasparon la rémora con fierros de desescamar pescados. A medida que lo hacían, notaron que su vegetación era de océanos remotos y de aguas profundas, y que sus ropas estaban en piltrafas, como si hubiera navegado por entre laberintos de corales. Notaron también que sobrellevaba la muerte con altivez, pues no tenía el semblante solitario de los otros ahogados del mar, ni tampoco la catadura sórdida y menesterosa de los ahogados fluviales. Pero solamente cuando acabaron de limpiarlo tuvieron conciencia de la clase de hombre que era, y entonces se quedaron sin aliento. No sólo era el más alto, el más fuerte, el más viril y el mejor armado que habían visto jamás, sino que todavía cuando lo estaban viendo no les cabía en la imaginación."

sábado, 3 de marzo de 2012

De Adelaide Crapsey. Noche de noviembre.

Oye...
con leve seco susurro
como pasos de sombras
las hojas, heladas, se quiebran en los árboles
y caen.

De Octavio Paz. Madrugada.

Rápidas manos frías
retiran una a una
las vendas de la sombra
Abro los ojos
                        todavía
estoy vivo
                         en el centro
de una herida todavía fresca.

viernes, 2 de marzo de 2012

De Alejandra Pizarnik.

"Se espera que la lluvia pase. Se espera que los vientos lleguen. Se espera. Se dice. Por amor al silencio se dicen miserables palabras. Un decir forzoso, forzado, un decir sin salida posible, por amor al silencio, por amor al lenguaje de los cuerpos. Yo hablaba. En mí el lenguaje es siempre un pretexto para el silencio. Es mi manera de expresar mi fatiga inexpresable."
Fragmento. Publicado en La Gaceta, Tucumán, 1965

De Adelaide Crapsey. Tríada.

Estas sean
tres cosas silenciosas:
la nieve que cae..., la hora
que precede a la aurora..., la boca de uno
que ha muerto.
Antología de la poesía norteamericana.
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