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jueves, 4 de octubre de 2012

De Óscar Hahn. Cosas que se escuchan.

Qué extraño es sentir el sonido de la lluvia
cuando no está lloviendo
mirar por la ventana las calles secas
y sentir el sonido incesante de la lluvia
Ahora escucho el crujido de una silla mecedora
Alguien teje alguien se para
alguien entra con unas tazas de té
alguien hace ruido con la vajilla
Qué extraño es sentir el quejido
de una silla mecedora
cuando nadie se está meciendo
el tintinear de la vajilla
cuando nadie está poniendo la mesa
la algarabía de los invitados
cuando las sillas están vacías
y el sonido de la lluvia
el persistente sonido de la lluvia
cuando no está lloviendo

lunes, 30 de julio de 2012

De Óscar Hahn. El pasajero de la lluvia.

Llovía
en un solo lugar de la ciudad
Llovía
sobre una sola persona
Y cada vez que el hombre
buscaba huir de la lluvia
ella lo seguía
por todas partes
El hombre
caminaba de pueblo en pueblo
con su lluvia a cuestas
Comía y dormía a la intemperie
protegido tan sólo
por su gorro de lana
Una tarde mientras yacía
en un banco de la plaza
la lluvia dejó de caer
Ahora el hombre
vaga por el mundo
desnudo de su lluvia
Y no hay rayo de sol
ni cielo azul
que puedan reemplazarla

viernes, 13 de julio de 2012

De Óscar Hahn. Movimiento sísmico.

Tuve una vez un gran amor
que derribó mi casa
agrietó mis puentes
y me hizo perder el equilibrio
Después vinieron las réplicas:
amoríos de baja intensidad
que ni siquiera
me hicieron temblar
En cuanto al gran amor
ay mísero de mí
todavía respira
debajo de las ruinas

miércoles, 4 de julio de 2012

De Óscar Hanh. Los días que royendo están los años.

Todos mis días son de transición
hacia un mundo que ya no existe
Marcar el paso en la misma baldosa
la va gastando inexorablemente
hacia abajo
Me voy hundiendo poco a poco
Ahora mi cuerpo está sumido
hasta la cintura
Pronto sólo mi cabeza quedará afuera
como cuando jugábamos
a enterrarnos hasta el cuello
en la playa de mi infancia
En aquel tiempo cavaba en la arena
y salía agua y más agua
Ahora cavo y cavo
y lo que sale es un agujero sin fin

viernes, 29 de junio de 2012

De Óscar Hahn. Cajones.

Se abrieron todos los cajones
de los muebles que había en la casa
Saltaron por el aire
las cosas que estaban adentro
como si una caterva
de demonios enloquecidos
buscaran algo en su interior
Yacían las cosas desparramadas por el suelo
crujían los cajones vacíos
Ave María Purísima exclamé persignándome
Y una voz surgida de no sé dónde dijo:
sin pecado concebida
Y de nuevo saltaron las cosas por el aire
y regresaron al lugar de donde habían salido
Todo volvió a la normalidad
Excepto ese cajón que aún permanece abierto
y que parece una boca de lobo

lunes, 18 de junio de 2012

De Oscar Hahn. El encuentro.


Anoche soñé con mi padre muerto
venía caminando por un largo sendero
y traía una flor en la mano
Nos abrazamos en el umbral
que separa la vida de la muerte
Me preguntó
que cómo había llegado hasta ahí
que si había cruzado el Aqueronte
Te he esperado toda la muerte dijo mi padre
y te seguiré esperando
Y se alejó por el largo sendero
con su flor en la mano

sábado, 2 de julio de 2011

De Oscar Hahn. ¿Y ahora qué?

Y ahora
qué haremos tu y yo
tomados de esa mano
que termina en un cuerpo
que no es el nuestro?


jueves, 30 de junio de 2011

De Oscar Hahn. Invocación al lenguaje.

Con vos quería hablar, hijo de la grandísima.
Ya me tienes cansado
de tanta esquividad y apartamiento,
con tus significantes y tus significados
y tu látigo húmedo
para tiranizar mi pensamiento.
Ahora te quiero ver, hijo de la grandísima,
porque me marcho al tiro al país de los mudos
y de los sordos y de los sordomudos.
Allí van a arrancarme la lengua de cuajo:
y sus rojas raíces colgantes
serán expuestas adobadas en sal
al azote furibundo del sol.
Con vos quería hablar, hijo de la grandísima.
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