Mostrando entradas con la etiqueta EDUARDO GALEANO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EDUARDO GALEANO. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2015

Adiós a Eduardo Galeano. CELEBRACIÓN DE LAS BODAS DE LA RAZÓN Y EL CORAZÓN.

Celebración de las bodas de la razón y el corazón

¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos?
 Desde que entramos en la escuela o la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón. 

Sabios doctores de Ética y Moral han de ser los pescadores de la costa colombiana, que inventaron la palabra sentipensante para definir al lenguaje que dice la verdad".




Pescadores en Santa Verónica, Atlántico



martes, 6 de agosto de 2013

De EDUARDO GALEANO. Los Nadies.


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Hombre a orillas del Canal del Dique, Santa Lucía, Atlántico, Colombia. Fotografia, BCRamos.

sábado, 26 de marzo de 2011

De Eduardo Galeano. El exorcismo.

Rosario, la hechicera andaluza, llevaba muchos años peleando contra los demonios. El peor de los satanases había sido su suegro. Este malvado había muerto acostado en la cama, la noche que exclamó: ¡Me cago en Dios! y el crucifijo de bronce se desprendió de la pared y le partió el cráneo.
Rosario se ofreció a desdiablarnos. Nos tiró a la basura nuestra bella máscara de Lucifer y desparramó una humareda de ruda, mejorana y laurel bendito. Después clavó en la puerta una herradura con las puntas hacia afuera, colgó algunos ajos y derramó, aquí y allá, puñaditos de sal y montones de fe.
-Al mal tiempo, buena cara, y a las hambres, guitarrazos- dijo.
Y dijo que ahora nos tocaba a nosotros, porque la suerte no ayuda si uno no la ayuda a ayudar.
De El libro de los abrazos.
Imagen: Otto Dix.

lunes, 20 de diciembre de 2010

De Eduardo Galeano. La desmemoria/1

Estoy leyendo una novela de Louise Erdrich.
A cierta altura, un bisabuelo encuentra a su bisnieto.
El bisabuelo está completamente chocho (sus pensamientos tienen el color del agua) y sonríe con la misma beatífica sonrisa de su bisnieto recién nacido. El bisabuelo es feliz porque ha perdido la memoria que tenía. El bisnieto es feliz porque no tiene, todavía, ninguna memoria.
He aquí, pienso, la felicidad perfecta. Yo no la quiero.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

De Eduardo Galeano. La cultura del terror 7

El colonialismo visible te mutila sin disimulo: te prohíbe decir, te prohíbe hacer, te prohíbe ser. El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser.

viernes, 1 de octubre de 2010

De Eduardo Galeano. Los sueños de Helena.

Aquella noche hacían cola los sueños, queriendo ser soñados, pero Helena no podía soñarlos a todos, no había manera. Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba:
-Suéñeme, que le conviene. Suéñeme, que le va a gustar.
Hacían cola unos cuantos sueños nuevos, jamás soñados, pero Helena reconocía al sueño bobo, que siempre volvía, ese pesado, y a otros sueños cómicos o sombríos que eran viejos conocidos de sus noches de mucho volar.
De El libro de los abrazos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...