Mostrando entradas con la etiqueta MUY BREVES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUY BREVES. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de junio de 2012

De Ana María Shua. La lucha con el ángel.

Vergüenza de aquel que cree haber luchado con el Ángel y descubre, revisando el cadáver, que acaba de vencer a un asaltante callejero. Por eso es mejor no resistirse tanto, mantener la ilusión, ser derrotado.

miércoles, 18 de enero de 2012

De Jairo Aníbal Niño. La casa de oro.

 Es cierto que yo era uno de los animales más veloces de la tierra, dijo la tortuga. Y añadió: Es cierto que le gané en la carrera a la liebre y que vencí a Aquiles. Todo eso pasó cuando tenía el cuerpo desnudo. Sentía sobre mi piel el aire y el viento y era fuerte y veloz. Pero un día decidí que debía tener un palacio. Entonces construí, con los mejores materiales, una morada que fuera espléndida e indestructible. Elaboré lámina por lámina, como un orfebre, la concha. Y me metí en ella. Entraba y salía cuando me daba la gana y viví un período de gran placidez. Pero ocurrió que, poco a poco, la casa empezó a crear garras para sujetarme y una mañana, en que la lluvia me invitó a correr desnuda por el bosque, me di cuenta que no podía salir, que mi casa me había hecho prisionera para siempre.

Jairo Aníbal Niño, escritor colombiano. Segunda antología del cuento corto colombiano.

jueves, 3 de noviembre de 2011

De Franz Kafka. El pueblo más cercano.

Mi abuelo acostumbraba decir: ”La vida es asombrosamente breve. En mi memoria se ha abreviado tanto que, por ejemplo, no puedo comprender cómo un joven es capaz de decidirse a montar a caballo para viajar al pueblo más cercano, sin miedo a que (y esto dejando aparte los accidentes que pueden producirse) el tiempo de su vida no le baste, ni de lejos, para dar cumplimiento a su viaje.”

De Alejandro Jodorowsky. Calidad y cantidad.

No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga.

De Borges. El adivino.

En Sumatra, alguien quiere doctorarse de adivino. El brujo examinador le pregunta si será reprobado o si pasará. El candidato responde que será reprobado…

martes, 26 de octubre de 2010

De Julio Cortázar. Conservación de los recuerdos.

Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: “Excursión a Quilmes” o “Frank Sinatra”.

Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.

Cortázar, De Historias de Cronopios y de Famas.
James Ensor, Intriga.

lunes, 25 de octubre de 2010

De Yannis Ritsos.

Llamamos al fotógrafo ambulante que pasaba esta mañana por el campo.
Nos sentamos bajo los  almendros, pusimos en medio a la abuela y al abuelo y apretamos los labios para no reír al mirar la ventanita redonda que se parece al ojo de una vaca soñolienta.
En la fotografía no aparecieron nada más que flores, mariposas y sol.
Rió la abuela y el abuelo también, cuando vieron que no somos más que flores, mariposas y sol.
Reímos nosotros y todo alrededor, y todo dentro de nosotros reía -todo: las flores, las mariposas y el sol.
Yannis Ritsos, Monemvasiá, pueblo del Peloponeso, 1909.
De Sueño de un mediodía de verano.
Obra de Alexej von Jawlensky.

El negador de milagros.

Chu Fu Tze, negador de milagros, había muerto; lo velaba su yerno. Al amanecer, el ataúd se elevó y quedó suspendido en el aire, a dos cuartas del suelo. El piadoso yerno se horrorizó. "Oh venerado suegro" suplicó "no destruyas mi fe de que son imposibles los milagros". El ataúd, entonces, descendió lentamente, y el yerno recuperó la fe.
Citado por Giles en Confucianism and its Rivals, Lecture VIII, 1915.
Antología de la Literatura Fantástica. Borges, Ocampo, Bioy.

domingo, 17 de octubre de 2010

De Tomás Segovia. Proclama.

Toda tu vigilancia, escuchador, sólo para saber intransigentemente dónde sonó de veras cada voz. Toda tu fuerza en la prosecución de los caminos, toda tu audacia en la minucia prodigiosa. De esa apretada humildad el cañamazo es todo de sorpresas. Dejar que al ojo todo le sea dictado desde enfrente para quedar, admirador, duraderamente deslumbrado por la voz con que te has nombrado en tu mirada.
De Orden del día.
Tomás Segovia. Valencia, España, 1927.

viernes, 3 de septiembre de 2010

De Max Jacob. La pordiosera de Nápoles.

Cuando vivía en Nápoles había en la puerta de mi palacio una pordiosera a quien arrojaba siempre unas monedas antes de subir a mi coche. Un día, sorprendido de no recibir nunca las gracias, miré a la pordiosera. Entonces, mientras la miraba, me di cuenta de que eso que yo había tomado por una pordiosera era sólo una caja de madera pintada de verde que contenía un poco de tierra roja y unos plátanos medio podridos.






Max Jacob, escritor poeta dramaturgo francés 1876-1944.
Max Jacob por A. Modigliani

miércoles, 30 de junio de 2010

De Bertha C Ramos. De lo elemental.

A veces suelo sentirme como un pedacito de caca en medio de una bandeja de bombones. En esos momentos, he buscado refugio entre aquellos que alguna vez dijeron que me amaban y a quienes he amado. Yo y mis preguntas molestas, yo y mis afectos tajantes, yo y mi destino insalvable: un trivial y perfumado pedacito de caca. En ocasiones me he atrevido a buscar a quienes muchas veces dijeron no amarme y a quienes no quise jamás. Yo y mi incómoda presencia, yo y mi espíritu indeseable, yo y mi palabra grotesca. Extrañamente, entre ellos, he sido fugazmente un pedacito de caca feliz.



cuentosde BCRamos. Del libro Palabras Pesadas.
Grant Wood, Daughters of the revolution

lunes, 12 de abril de 2010

De Eduardo Galeano. La ventolera

Silba el viento dentro de mí.
Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.
De El libro de los abrazos.
Edward Hooper, Viento del atardecer, 1.921.

viernes, 26 de marzo de 2010

SEXO POR SAXO. Bertha C Ramos.

Estaba un desengañado saxofonista tocando en la madrugada en una banca del parque, y llegó una prostituta que le dijo: “Te cambio sexo por saxo”. Entonces, ella le dio el sexo más exquisito de los que sabía su cuerpo, con tal de escuchar el saxofón tocando una melodía que acompañara el susurro con que llegan los primeros destellitos de la aurora. Pero, el músico era un hombre, y tan pronto eyaculó, le entregó el saxofón y se marchó. El amanecer se quedó mudo.

CuentosdeBCRamos. Del libro Palabras Pesadas.
Toulouse Lautrec, Alone.

sábado, 6 de febrero de 2010

De Juan Federico Torres. Pérdidas.

Una mujer perdió una mano: la de coser, la de la bendición matutina, la de pasar las hojas de los diarios, la de señalar a los enemigos, la de alzar las tazas de té con el meñique recto, la de espantar insectos, la de golpear las mejillas de los hombres, la de escribir teléfonos, la de sostener el colorete, la de abandonar en la cintura.
La mano no perdió nada que no fuera una mujer con una vida demasiado similar a la muerte.
Juan Federico Torres, Segunda antología del cuento corto colombiano.
Henry Moore, Maquette for Seated Torso 1954

jueves, 7 de enero de 2010

De Eduardo Galeano. Las hormigas.

Tracey Hill era niña en un pueblo de Connecticut, y practicaba entretenimientos propios de su edad, como cualquier otro tierno angelito de Dios en el estado de Connecticut o en cualquier otro lugar de este planeta.
Un día, junto a sus compañeritos de la escuela, Tracey se puso a echar fósforos encendidos en un hormiguero. Todos disfrutaron mucho de este sano esparcimiento infantil; pero a Tracey la impresionó algo que los demás no vieron, o hicieron como que no veían, pero que a ella la paralizó y le dejó, para siempre, una señal en la memoria: ante el fuego, ante el peligro, las hormigas se separaban en parejas, y de a dos, bien juntas, bien pegaditas, esperaban la muerte.

martes, 5 de enero de 2010

De Alexandra David-Neel


Fotografia: Mauricio Ramírez, Dharamsala, India.
GLOTONERÍA MÍSTICA. A orillas de un río, un monje tibetano se encontró con un pescador que cocía en una marmita una sopa de pescados. El monje, sin decir palabra, se bebió la marmita de sopa hirviendo. El pescador le reprochó su glotonería. El monje entró en el agua y orinó: Salieron los peces que había comido y se fueron nadando.
De Parmi les Mystiques el les Magiciens du Tibet (1929).

LA PERSECUCIÓN DEL MAESTRO. Entonces el discípulo atravesó el país en busca del maestro predestinado. Sabía su nombre: Tilopa; sabía que era imprescindible. Lo perseguía de ciudad en ciudad, siempre con atraso.
Una noche, famélico, llama a la puerta de una casa y pide comida. Sale un borracho y con voz estrepitosa le ofrece vino. El discípulo rehúsa, indignado. La casa entera desaparece; el discípulo queda solo en mitad del campo; la voz del borracho le grita: Yo era Tilopa.
Otra vez un aldeano le pide ayuda para cuerear un caballo muerto; asqueado, el discípulo se aleja sin contestar; una burlona voz le grita: Yo era Tilopa.
En un desfiladero un hombre arrastra del pelo a una mujer. El discípulo ataca al forajido y logra que suelte a su víctima. Bruscamente se encuentra solo y la voz le repite: Yo era Tilopa.
Llega, una tarde, a un cementerio; ve a un hombre agazapado junto a una hoguera de ennegrecidos restos humanos; comprende, se prosterna, toma los pies del maestro y los pone sobre su cabeza. Esta vez Tilopa no desaparece.
Alexandra David-Neel, orientalista francesa, nacida en París. http://www.futuropasado.com/?p=76

jueves, 31 de diciembre de 2009

De Bertha C. Ramos. Escritora.


ESCRITORA
Ya no hay viento, las palmeras ahora son más verticales, no hay abejas, no hay chicharras. La tierra ha dado la vuelta. Y con ella dio la vuelta una escritora amarrada fuertemente de su silla. En La torre de Pompeya se preguntan por qué no siembra tomates, o baldea las porquerizas.
CuentosdeBCRamos. (De En la Torre de Pompeya)
Fotografía: Juliana Palencia.

viernes, 27 de noviembre de 2009

De Bertha C Ramos. Paisaje con dos mujeres.


En plena floración primaveral llegó una mañana Muerte en busca de Joven. Joven se miró al espejo y luego llevó sus ojos con cautela hacia el armazón de huesos. Aún no es hora dijo Joven, no debemos andar juntas. Si te vieras reflejada en las vidrieras al lado de mi radiante lozanía, podrías morirte de pena eternamente. Muerte se miró al espejo y transigió. Por más de sesenta años Joven pagó gimnasios, pagó masajes, pagó terapias, liposucción, blefaroplastia, pagó laxantes, pagó efedrina, pagó dietéticos y diuréticos. Un otoño volvió Muerte. Vieja se miró al espejo y transigió. Atravesaron la ciudad y caminaron cerro arriba. Aún bajo la fosforescencia de aquel atardecer, hubiera sido imposible distinguir una de otra.
CuentosdeBCRamos. Del libro Palabras Pesadas.




Hans Baldung Grien.

domingo, 22 de noviembre de 2009

DIÁLOGO ENTRE MUJER Y CONCIENCIA. Bertha C Ramos.

Leonel Góngora, Erótica.
Que hubo cielo despejado, lo hubo. Que noche larga, larga, larga, también.
Que la humanidad pareció una molécula cuando ella tuvo por vez primera un
hombre adentro. Que entonces también entraron en ella todas las palabras,
las herramientas, la tecnología, la culinaria, las religiones, la poesía, el arte,
las tuercas y los tornillos, los tratados de libre comercio y las fórmulas
matemáticas. Pero, como toda mujer, ella hubiera querido más. Le habría
gustado que a diario le repitieran sumisamente: “Te quiero”.
Fue esa la hora obligatoria de la pregunta: “¿Qué soy?”.
Una voz, la misma voz sentenciosa de siempre le respondió: “No eres más que
una hija mayor”.
Del libro Palabras Pesadas CuentosdeBCRamos. 

jueves, 5 de noviembre de 2009

CHARLATÁN. Bertha C. Ramos

Al pie de una chimenea un grupo de amigos celebraba un encuentro de parejas. Uno de los hombres dijo, en tono confidencial, que todas las que habían sido sus amantes sabían de orgasmos multicolores polifacéticos pluscuamperfectos. Los demás lo ovacionaron y le dieron palmaditas afectuosas en la espalda. Las mujeres soltaron la risa y como les resultó imposible volver a contenerla, el encuentro terminó en rotundo fracaso.

CuentosdeBCRamos. Del libro Palabras Pesadas.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...