Mostrando entradas con la etiqueta POESÍA GRIEGA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POESÍA GRIEGA. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de octubre de 2012

De María Koursi. Parto.

Cada domingo ventilo los manuscritos.
Con pequeños gritos comienza la semana.
Traducción de Guadalupe Flores

miércoles, 29 de agosto de 2012

De María Koursi. Sensaciones.

Es la imperante demanda soterrada de las sensaciones.
Días raptados en continuos respiros de atonía,
días sin la caída de la expresiva lascivia,
sin los ojos negros del desmayo,
sin la blanca siembra en el apartado conjunto corporal desparramado,
días sin la insoportable arruga de la frente,
sin las rayas sensitivas,
las ofuscantes torsiones de las venas
es el tema de las sensaciones
anidada en pedazos
atracción poética.
Traducción de Guadalupe Flores.

jueves, 16 de febrero de 2012

De Cavafis. Fui.

No me detuve, me entregué por completo y fui. 
Fui a los placeres irreales, 
forjados a medias por mi mente. 
Estuve dentro de la iluminada noche. 
Bebí vinos fuertes 
en la forma que los hedonistas beben.

sábado, 11 de febrero de 2012

De Constantino Cavafis. Recuerda cuerpo.

Recuerda, cuerpo, cuánto te amaron; 
no sólo las camas que tuviste, 
sino también los deseos que brillaron abiertamente 
en los ojos que te vieron; 
las voces temblorosas, que algún obstáculo frustró. 
Ahora que todos están en el pasado, 
parece como si en realidad te hubieras 
entregado a esos deseos. 
Cómo deslumbraban. 
Recuerda los ojos que te vieron, 
las voces que temblaron por ti. 
Recuerda, cuerpo.

miércoles, 18 de enero de 2012

De María Koursi. Paisaje interior.

Las noches que se apagan las luces
dejo encendida la poesía.

Traducción de Guadalupe Flores.

sábado, 17 de diciembre de 2011

De Constantino Cavafis. Cuanto puedas.

Y si no puedes hacer tu vida como la quieres,
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.

sábado, 2 de julio de 2011

De Giannis Ritsos. El alfarero.

Un día había terminado los cántaros, las macetas, las ollas. Le sobró
un poco de barro. Modeló a una mujer. Sus pechos
grandes y firmes. Regresó tarde a su casa.
Su mujer le discutió. No contestó. Al día siguiente
le quedó más barro, y todavía más al otro día.
No regresó a su casa. Su mujer se separó de él.
Le arden los ojos. Medio desnudo. Con una faja roja en la cintura.
Pasa toda la noche acostado con mujeres de barro. En las madrugadas
se le oye cantar del otro lado del cerco de la cantarería.
Incluso se quitó la faja roja. Desnudo. Completamente desnudo. Y a su alrededor
los cántaros vacíos, las ollas vacías, las macetas vacías
y las hermosas, ciegas, sordomudas mujeres con los pechos mordidos.
Del libro Tanagras
Traducción de Guadalupe Flores.

De Giannis Kondós. Del libro Los huesos. 29

Escudriño el lienzo de mi vida,
un algodón de lo más corriente
a cuadros austeros. No representa
ningún interés. Sólo que por una vez o dos
a punto estuvo de volverse seda, pero los gusanos de seda
echaron a volar como mariposas.
Traducción de Guadalupe Flores.

domingo, 21 de noviembre de 2010

De Yannis Ritsos. El segundo bautizo.


Las palabras humildes se bautizan
en la amargura y el llanto,
echan alas y vuelan:
son como pájaros que trinan.

Y esa palabra secreta,
la palabra de la libertad,
en vez de alas lanza una estocada
que rasga los aires.

miércoles, 11 de agosto de 2010

De Kostas Mavrudis. A propósito del padre.

Juego contigo a los exploradores, papá. Acerco
el espejito del poema a tu rostro para ver
si se empaña.

sábado, 3 de julio de 2010

De Vasilis Vasilikós.Epílogo.

Y, sin embargo, no existe poesía
donde no existe esperanza.
Todos los grandes poetas
eran grandes optimistas
que conocían a la perfección
la longitud de cada túnel,
la longitud de cada soledad.
Vasilis Vasilikós, Grecia,1934.

De Giannis Kondós. Del libro Los huesos.

41.
Hoy les espera un largo viaje
a mis ojos. Transitan
de un zapato al otro.
Todo el día, sin tomar un descanso.
Traducción de Guadalupe Flores.

sábado, 26 de junio de 2010

De Eleni Vakaló. El fin de la casa.

Un día mi hijo mayor dijo
"Esta noche volveré tarde a casa".
Hice dormir a los pequeños
y creo que entonces miré nuestra casa
por primera vez.
Era vieja
y en el invierno con las lluvias habría goteras.
ELENI VAKALÓ, 1921

jueves, 17 de junio de 2010

De Konstantinos Kavafis. Suma.

Si feliz o infeliz estoy no lo examino.
Pero una cosa siempre con alegría en mi mente pongo;
que en la gran suma -la suma de los que odio
que tantos números tiene- ahí yo no soy
una entre las muchas unidades. En la cantidad total
no fui enumerado. Y esta alegría me basta.

jueves, 10 de junio de 2010

De ATHOS DIMULÁ. Qué busco en la ventana.

¿Qué busco en la ventana, qué quiero?
Silencioso está el cielo
y lejano
y frío;
y la lejanía,
no dulce como antes.
¿Pero qué busco en la ventana,
qué espero?
ATHOS DIMULÁ, 1921-1985
Edward Hooper.

jueves, 27 de mayo de 2010

De Tasos Livaditis. Aquello.

Hay horas, en que de repente te inunda por entero
la nostalgia de lo inexpresable -igual que el recuerdo
indefinido y opaco del sabor de un fruto
que alguna vez comiste, hace años, cuando eras niño,
un día lejano, soleado- y quieres recordar
y se te escapa. Tus ojos
se llenan entonces de un matorral de tiempos infantiles perdidos.
Y a lo mejor de lágrimas.

Por esto, les digo, créanle siempre a un hombre que llora.
Es el instante en que su mano les extiende
amordazado y enorme
Aquello que nunca habrá de decir.

miércoles, 19 de mayo de 2010

De Eleni Vakaló. Educación vegetal.

La educación de las plantas es distinta a la de los hombres.
Que no se mueven que no se suicidan
No es la única diferencia
Las plantas son permanentemente revolucionarias
Bastaría pensar cómo crecen en las noches de luna

lunes, 3 de mayo de 2010

De ELENI VAKALÓ. El ojo de mi padre.

  

                              Mi padre tenía un ojo de vidrio.
                              Los domingos cuando estaba en casa, sacaba de su bolsillo
                              varios ojos, los lustraba con el borde de la manga y
                              llamaba a mi madre para que eligiera. Mi madre reía.
                              Por las mañanas mi padre estaba contento. Jugaba con el
                              ojo en su palma antes de ponérselo y decía que era
                              un buen ojo. Pero yo no lo quería creer.
                              Me ponía un chal oscuro sobre los hombros como si tuviera
                              frío y espiaba. Un día por fin lo vi llorar. No había
                              ninguna diferencia con un ojo verdadero.
                                   ELENI VAKALÓ, Grecia, 1921
                                   M.C. Escher, Ojo.

viernes, 23 de abril de 2010

De NIKIFOROS VRETAKOS. Regreso.

Conteniendo el desgarramiento de mi corazón
hallé la casa paterna que miraba
entre el follaje, como en otro tiempo, el poniente
conteniendo el desgarramiento de mi corazón...
Mi madre corre a encender la chimenea,
y cuando veo desde la puerta su dulce resplandor
conteniendo el desgarramiento de mi corazón
no entro. Afuera me siento y lloro...
NIKIFOROS VRETAKOS, 1911-1991

jueves, 15 de abril de 2010

De Nikos Karuzos.





SONIDO FÁLICO
Eurídice no existe ni tampoco
Orfeo.
Simplemente: el lenguaje lame lo invisible
el lenguaje coquetea con
la muerte.
Habla de hoy, a lo sumo de mañana: pasado
es metafísica.

MISTERIO
La estructura de lo divino por diez.
Me disuelvo en el placer de decir no y no
a la muerte cometas estrellas fugaces el fluir del Ser
la eyaculación óptica
los aviones: rosas en la noche
celestial.
En su desesperación la mente no juega a la realidad.

NIKOS KARUZOS, 1926.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...