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lunes, 5 de septiembre de 2022

JUAN GUSTAVO COBO BORDA: BUEN VIAJE POETA

En un bolsillo de Nerval

Hoy me ausentaré de mí, me excusaré de mi presencia,
diré adiós a mi envoltura
y seré más amigo de ese otro ser que me amortaja.
Hoy tengo una cita:
me encontraré con el reflejo que me busca,
con el cuchillo que me acecha;
dibujaré con más amor mi herida
para que allí anides y te pierdas.
Hoy salgo de mí, me digo adiós,
dejo mi rostro como prueba de partida,
me evaporo entre la bruma y resucito.
Camino hacia la huella que se borra,
me persigo por los senderos del bosque:
soy el ladrido y la fuga sin fin del jabalí;
también la flecha y el salto del venado.
Me encuentro en la mosca que me bebe.
Desaparezco entre un farol que agiganta la niebla
y sigo siendo la bufanda que me ahorca.
"Hoy no me esperes porque la noche será negra y blanca."


sábado, 29 de octubre de 2011

De Juan Gustavo Cobo Borda. Colombia es una tierra de leones.

País mal hecho
cuya única tradición
son los errores.

Quedan anécdotas,
chistes de café,
caspa y babas.

Hombres que van al cine,
solos.

Mugre y parsimonia.

domingo, 10 de julio de 2011

De Juan Gustavo Cobo Borda. Crisis.

Una tarde el amor se acaba
y tanta magia
se trueca en fastidiosa servidumbre
y las palabras únicas
son ruido
para llenar vacíos.
Asoma la bobería de todo ser
y ningún esfuerzo
logra encender de nuevo ese sol
de la atracción sin límites.
Todo es incomodidad y fuga
para no herir, en vano,
y decretar por fin lo irremediable.
Lo sabido pero no aceptado.
Súbditos de vanas fantasías,
vemos caer a tierra
la pintura fervorosa
que aplicamos sobre nadas
que ahora sí son nada.
Y lo peor de todo:
el alivio que experimentamos
al cancelar la dicha
y eludir la trampa,
felices de iniciar el duelo
y decir adiós con mucha calma.

sábado, 26 de marzo de 2011

De Juan Gustavo Cobo Borda. Contemplación.

                                                         A María Fernanda Carvajal
Todos hemos apacentado
rebaños de sueños truncos.
Todos hemos caído.
Pero quien fue
apenas temblor
ante la inminencia del goce
o sintió la garganta apretada
y los ojos líquidos
viendo
cómo sus padres envejecían,
comprenderá cuánto hay de humano
en una piedra
-una piedra digna
plantada en la mitad de sí mismo.

domingo, 30 de mayo de 2010

De Juan Gustavo Cobo Borda. El exilio y el reino.

Los exiliados hablan de su país
como si este todavía existiese.
Se olvidan, sin embargo,
de que al subir al avión
el país se convierte
en un poco de ironía
y persistentes recuerdos.
Podrán volver, es cierto,
pero el país será diferente.
Los exiliados continúan hablando de su país
y el país, a espaldas suyas, crece.
Les reserva, en todo caso,
seis pies de tierra
para su definitivo regreso.
Juan Gustavo Cobo Borda. Bogotá, Colombia, 1948.
Fotografía: Mauricio Ramírez. Atardecer en Barranquilla, Colombia.
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