domingo, 29 de noviembre de 2009

De Mario Benedetti. Pausa.


De vez en cuando hay que hacer
      una pausa

contemplarse a sí mismo
      sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
      rubro por rubro
      etapa por etapa
      baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades

Picasso, retrato de Dora Maar.

De Borges en la escuela Freudiana de Buenos Aires.


“Y si no creemos en Dios, podemos suponer que todo el pasado nos escribe, que este momento es la cifra escrita por todos nuestros infinitos ayeres, por todo el proceso cósmico anterior, por toda la historia del mundo hasta llegar a nosotros. Ahora somos esa escritura y a su vez seremos causa de otra escritura, que será el momento o los siglos que sucedan a este momento. Yo creo en la fatalidad. No quiero decir que crea en un Dios que lo sepa, que sepa que todo está prefigurado, pero no creo en el libre albedrío. Cada instante nuestro está determinado por toda nuestra vida anterior y ¿por qué no?, por toda la historia universal anterior o por todo el proceso cósmico. Creo, sin embargo, que el libre albedrío es una ilusión necesaria. Por ejemplo, si me dicen que yo no tengo libertad para poner sobre la mesa la mano derecha, que necesariamente pondré la izquierda, me rebelo ante esa idea; pero una vez he puesto la mano derecha, acepto que no ponerla hubiera sido del todo imposible, que eso está tan prefijado como el curso de las naciones, la guerra, todo lo que sucede, en fin. Yo acepto eso en lo que se refiere al pasado, que toda mi vida ha sido prefijada; pero para seguir obrando necesito creer en el libre albedrío. Necesito creer, por ejemplo, que puedo elegir entre ”vocablo” y “palabra”, aunque realmente, una vez que he dicho una de las dos, sé que era fatal que la dijera; pero necesito la ilusión del libre albedrío para seguir viviendo, porque nada importa que toda mi vida haya sido un esclavo si me siento libre ahora, si en este momento gozo de esa libertad, tal vez ilusoria, del libre albedrío”.
Borges, El poeta y la escritura, pág. 119. Del libro Borges en la escuela Freudiana de Buenos Aires.

El primer grito.Documental de Gilles de Maistre

Cuenta el Talmud que, mientras permanece en la panza de su madre, un niño posee todo el saber acumulado en sus vidas anteriores. Por eso antes del nacimiento aparece un ángel que sella el labio del afortunado con un dedo, conminándolo así a mantener ese saber en secreto.

La intervención angelical deja una huella en el rostro del bebé: la pequeña hendidura entre el labio superior y la base de la nariz. En ese preciso instante, el niño ingresa a la vida olvidándolo todo… y grita por primera vez.
http://www.youtube.com/watch?v=bHW4RdsMRGw

viernes, 27 de noviembre de 2009

De Bertha C Ramos. Paisaje con dos mujeres.


En plena floración primaveral llegó una mañana Muerte en busca de Joven. Joven se miró al espejo y pasó luego sus ojos con cautela sobre el armazón de huesos.
--Aún no es hora, le dijo Joven, no debemos salir juntas. Si te vieran escoltando mi  fastuosa juventud causarías tantas burlas que podrías morir de pena eternamente.

Muerte se miró al espejo y transigió. Por más de sesenta años Joven pagó gimnasios, pagó masajes, pagó terapias, pagó recortes, pagó laxantes, pagó efedrina, pagó dietéticos y diuréticos. Un otoño volvió Muerte. Vieja se miró al espejo y transigió. Atravesaron la ciudad y caminaron cerro arriba sin encontrar a su paso quien al menos le dijera adiós a Vieja. Aún bajo la fosforescencia de aquel atardecer, hubiera sido imposible distinguir a una de otra.
CuentosdeBCRamos. De Ligeras Historias)




Hans Baldung Grien.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El dedo. Feng Meng-lung

Un hombre pobre se encontró en su camino a un antiguo amigo. Éste tenía un poder sobrenatural que le permitía hacer milagros. Como el hombre pobre se quejara de las dificultades de su vida, su amigo tocó con el dedo un ladrillo que de inmediato se convirtió en oro. Se lo ofreció al pobre, pero éste se lamentó de que eso era muy poco. El amigo tocó un león de piedra que se convirtió en un león de oro macizo y lo agregó al ladrillo de oro. El amigo insistió en que ambos regalos eran poca cosa.
-¿Qué más deseas, pues? -le preguntó sorprendido el hacedor de prodigios.
-¡Quisiera tu dedo! -contestó el otro.

martes, 24 de noviembre de 2009

De Bertha C Ramos. LUTO CERRADO


Viudo lloró a Mujer con el mismo melodrama con el que vivía las derrotas de su equipo de fútbol. Cero palabras. Cero alimento. Cero sexo manual. Escasamente sistemáticas entradas al baño. Quienes no conocían a Viudo antes de viudo, hubieran podido creer que se moriría también, pero quienes sabían de su espíritu pagano y su fascinación por cuervos y serpientes, comprendían su riguroso luto y su mirada vana.
Mujer, por el contrario, ya no sabría nunca más nada de nada. Ni de historias o histerias. Ni de penes o penas. Ni de rutas o putas. Ni de sones o rones. Ni de suertes o muertes. No sería testigo de cuánto disfrutaría Viudo después de viudo. Esa fue precisamente la razón por la que Viudo lloró a Mujer con el mismo melodrama con que vivía las derrotas de su equipo de fútbol
CuentosdeBCRamos. (De Ligeras historias)
Egon Schiele. Autorretrato pellizcándome la mejilla.

De Akiko Yosano.

Porque son tan pequeñas
mis canciones,
creen que estoy midiendo las palabras.
Pero no es que yo ahorre mis canciones
Sino que yo no puedo añadir nada.
Mi alma, distinta al pez, no tiene agallas,
Canto con una sola bocanada.
http://www.elpais.com/articulo/narrativa/Trastorno/cambios/elpepuculbab/20071020elpbabnar_10/Tes
Akiko Yosano. Poesía japonesa contemporánea.
(1878-1942) escritora y poetisa japonesa que se destacó como pionera en el feminismo, pacifista y reformista social. Su verdadero nombre era Yosano Shiyo. Es una de las más famosas, y más controvertidas, poetisas de la literatura moderna de Japón.

domingo, 22 de noviembre de 2009

De Bertha C Ramos. Diálogo entre mujer y conciencia.

Leonel Góngora, Erótica.
Que hubo cielo despejado, lo hubo. Que noche larga, larga, larga, también. Que la humanidad pareció una molécula mientras ella tuvo adentro un solo hombre. Que entonces cupieron también en ella todas las palabras, las herramientas y las fórmulas matemáticas. Pero como toda mujer, Ella hubiera querido más. Le habría gustado que además le dijeran sumisamente te quiero.
Fue esa la hora obligatoria de la pregunta ¿qué soy?
Una voz, la misma voz sentenciosa de siempre le respondió: No eres más que una hija.
CuentosdeBCRamos. (De Ligeras Historias)

sábado, 21 de noviembre de 2009

De Manuel Blanco-González. La grotesca y pesada pirueta



yo estoy corriendo
y en algún momento daré una pirueta
una graciosa pirueta
y quedaré tendido
después de haberme lanzado por el aire
en una curva curiosa extraordinaria

yo estoy corriendo
y la amorosa muerte me tomará en la carrera
esa dulce muerte que me pertenece
porque me la han dado y nadie podrá quitármela

yo estoy corriendo
malditos fantasmas
con mi poderosa carrera
que no se detiene aunque estoy cansado

estoy corriendo y las margaritas no me alcanzan

después luego daré una pirueta
una hermosa pirueta
y quedaré tendido.
(De Canción desnuda.)                                                                                                      Toulouse Lautrec, Loie Fuller.

EL INCONSCIENTE Y EL LENGUAJE. Jacques Lacan.

El inconsciente es ese capítulo de mi historia que está marcado por un blanco u ocupado por un embuste: es el capítulo censurado. Pero la verdad puede volverse a encontrar; lo más a menudo ya está escrita en otra parte. A saber:
—en los monumentos: y esto es mi cuerpo, es decir el núcleo histérico de la neurosis donde el síntoma histérico muestra la estructura de un lenguaje y se descifra como una inscripción que, una vez recogida, puede sin pérdida grave ser destruida;
—en los documentos de archivos también: y son los recuerdos de mi infancia, impenetrables tanto como ellos, cuando no conozco su proveniencia;
—en la evolución semántica: y esto responde al stock y a las acepciones del vocabulario que me es particular, como al estilo de mi vida y a mi carácter;
—en la tradición también, y aún en las leyendas que bajo una forma heroificada vehiculan mi historia;
—en los rastros, finalmente, que conservan inevitablemente las distorsiones, necesitadas para la conexión del capítulo adulterado con los capítulos que lo enmarcan, y cuyo sentido restablecerá mi exégesis.
Función y Campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis. Escritos 1. 1955

viernes, 20 de noviembre de 2009

De Olga Orozco. Detrás de aquella puerta.

Fotografía: Mauricio Ramírez. Ellora Caves, India.
DETRÁS DE AQUELLA PUERTA
En algún lugar del gran muro inconcluso está la puerta,
aquella que no abriste
y que arroja su sombra de guardiana implacable en el revés de todo tu destino.
Es tan sólo una puerta clausurada en nombre del azar,
pero tiene el color de la inclemencia
y semeja una lápida donde se inscribe a cada paso lo imposible.
Acaso ahora cruja con una melodía incomparable contra el oído contra el oído de tu ayer,
acaso resplandezca como un ídolo de oro bruñido por las cenizas del adiós,

jueves, 19 de noviembre de 2009

De Hernán Miranda. Año de Gracia.

Con cuatro tubos metidos en su cuerpo:
"Uno para su nariz,
"Otro en la boca,
"El tercero para sus funciones naturales
"Y el cuarto para sacar lo que hay en su estómago",
A los veinte días del venturoso mes de noviembre
Del Año de Mil Gracias de 1975
Y faltando 20 minutos para las cinco de la mañana en Madrid
Ha muerto lo que quedaba de Franco
Mientras en toda España a prisa cantaban los gallos.                              Picasso. Matanza en Corea.
Hernán Miranda, Chile.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Complicaciones lingüísticas entre hombre y mujer enamorados. Bertha C. Ramos.


Complicaciones lingüísticas entre hombre y mujer enamorados. (Tratando de dejar claro que se aman). Abril. Siglo XXI. Escena que se repite en cualquier parte. Podría ser en un cuartito del 1744 de Bartolomé Mitre, en Buenos Aires, en un asentamiento beréber de Marruecos, o en el 7442 de Roosevelt St, en Hollywood, Florida. Da lo mismo. Hombre querría haber dicho que anteriormente no era mejor hombre. Que aquellos días no lo trasnochaba el espejismo de las estrellas, ni la ambigüedad de los poetas. Que la vida era tajante. Contar ovejas era sólo contar ovejas, un sí o un no, palabras inquebrantables, verde y rojo dos colores desiguales, y tener sexo era el amor, no tenerlo, el olvido. Mujer desearía haber dicho que ahora es mejor mujer. Que trasciende lo enigmático y lo absurdo. Que verde y rojo son complementarios, tener sexo es sólo tener sexo, y amor y olvido, estados provisionales. Hombre y mujer enamorados, hubieran querido decir que las ciudades parecen recién pintadas y los cementerios vigorosos, y grises todas las teclas de los pianos. Que una cabeza de ajo puede ser un crisantemo y un roscón de guayaba una argolla de compromiso. Hombre en realidad pudo decir, que ahora no es mejor hombre, pero que no podría decirse que es peor. Mujer dijo a su vez que antes no era peor, pero ahora no es mejor. Hombre y mujer enamorados, creyeron dejar bien claro que se aman. Que no habían sido mejores o hubieran sido peores que habrían podido ser antes o después pero estaban siendo ahora que fueron y que serían seguramente. Abril. Siglo XXI.
CuentosdeBCRamos. (De Hombre Macho y Mujer Hembra con cierta dificultad para entenderse)
Egon Schiele, El abrazo.

De Darío Jaramillo Agudelo. De "Poemas de amor" 1986


Primero está la soledad.
En las entrañas y en el centro del alma:
ésta es la esencia, el dato básico, la única certeza;
que solamente tu respiración te acompaña,
que siempre bailarás con tu sombra,
que esa tiniebla eres tú.
Tu corazón, ese froto perplejo, no tiene que agriarse con tu sino solitario;
déjalo esperar sin esperanza
que el amor es un regalo que algún día llega por sí solo.
Pero primero está la soledad,
y tú estás solo,
tú estás solo con tu pecado original -contigo mismo-.
Acaso una noche, a las nueve,
aparece el amor y todo estalla y algo se ilumina dentro de ti,
y te vuelves otro, menos amargo, más dichoso;
pero no olvides, especialmente entonces,
cuando llegue el amor y te calcine,
que primero y siempre está tu soledad
y luego nada
y después, si ha de llegar, está el amor.

Edvard Munch. Despair 1893-94

De Fernando Calero de la Pava. Obra secreta.

Estando en la cárcel presto dinero. Vivo cargado, como un cacique inca, con el oro que me dan para respaldar la deuda. La gente va por los corredores tenebrosos. Juegan el dinero que les presto en los garitos, en los patios desolados, en los corredores como tumbas, ateridos por el frio. Los atracadores, los heroinómanos, los estafadores, los homicidas, juegan el dinero que ambiciosamente esperan multiplicar.
Soy el prestamista y todos cuidan las pertenencias que yo me cuelgo al cuello, la mayoría de ellas mal habidas en los extramuros.
Llevo tres anillos en cada dedo, infinitas cadenas en el cuello, medallas del Divino Niño en los bolsillos, vírgenes renacentistas que me acompañan hasta los baños.
Los prestamistas tradicionales me quieren matar. Les he dañado el negocio. Ellos prestan al veinte por ciento semanal y yo no cobro nada. Yo únicamente facilito la vida a los miserables.
                         Mi única compensación es el poder.
Fernando Calero de la Pava. Psiquiatra, cuentista y poeta nacido en Cali, Colombia, en 1954.

martes, 17 de noviembre de 2009

De Raúl Gómez Jattin. Te quiero burrita.


TE QUIERO BURRITA
Porque no hablas
ni te quejas
ni pides plata
ni lloras
ni me quitas un lugar en la hamaca
ni te enterneces
ni suspiras cuando me vengo
ni te frunces
ni me agarras
Te quiero
ahí sola
como yo
sin pretender estar conmigo
compartiendo tu crica
con mis amigos
sin hacerme quedar mal con ellos
y sin pedirme un beso
Edward Hooper.Excursion Into Philosophy.

viernes, 13 de noviembre de 2009

El Macondo que nos toca. Por Heriberto Fiorillo.

Publicado en El Heraldo, de Barranquilla. Viernes 13 de noviembre de 2009.
Gerald Martin, el biógrafo oficial de Gabriel García Márquez resaltó en su última visita a nuestra ciudad la importancia del llamado Grupo de Barranquilla en la vida y la obra del Premio Nobel de Literatura.
En numerosas ocasiones el más grande escritor colombiano ha

MUJER SOLA CUYA SOLEDAD NO TIENE QUE VER CON EL ADIÓS DE UN HOMBRE. Bertha C. Ramos.




Mujer Sola se fue haciendo a lo largo de la vida como haciendo pintura. Sombras, puntos y volúmenes fueron su definición y su clausura. Diminutas pinceladas dibujaron sus congojas amarillas, sus  índigas turbaciones y sus rabias  solferinas. Mujer Sola trazó con negro sus confines, gruesas líneas que enmarcaban su figura juvenil. Nada quiso poseer por no perderlo, por tanto no se dispuso a las despedidas. Se negó a dejar crecer flores silvestres en su jardín, por no ver como caían los capullos con las lluvias tormentosas. Sus únicas pertenencias, heredadas sin afanes, fueron algunos abanicos sevillanos, un poporo quimbaya y dos o tres dolencias crónicas. Además, sus padres y hermanos. La sangre ardorosa que compartían los convirtió en una tribu paranoica, pero como eran porfiados, pudieron construirse una historieta familiar. Mujer Sola no deseaba nada, porque el deseo es una cárcel llena de presos peligrosos. En un asomo prematuro de su soledad, se consagró a cuidar de su mamá con la esperanza de que muriera temprano. Pero el tiempo y el diablo, eternos conspiradores, la destinaron a vivir descomedidamente, y cuando murió, Mujer Sola sintió alivio y una gran expectativa. Para entonces, ya del mundo y de su cuerpo pocas cosas le importaban. Le dijo no a los gatos, a arbitrariedad de las enredaderas y a diferenciar los días de la semana. Le dijo sí a los otoños, a las hojas moribundas de los sauces y a las miradas austeras de los orientales por su cercanía con lo letal. Le dijo quizás a un hombre que pasó de largo varias veces envuelto en la mortaja de un día invernal, pero cuyos labios prometían pocas palabras y besos primaverales. Al principio Mujer Sola lo ignoró, sin embargo, una boca entreabierta y una lengua jugosa, dieron cuenta de que una antigua intimidad existía entre ambos. Así que fue sólo un reencuentro y una serie de movimientos ondulados para reacomodarse, como sucede cada vez que hay un reencuentro; después, una confusa convivencia. Fue entonces cuando  Mujer Sola quiso escribirse entre la historia que ese hombre traía escrita. Él lo supo y por decencia no le dijo que no, pero al poco tiempo le restituyó el mando sobre su cuerpo sin gestos desgarradores, y colocó  sendos adioses entre los pliegues de sus axilas. También le entregó una foto donde ella estaba realmente sola sentada en una colina de Lituania. Mujer Sola vio su obra terminada.  

CuentosdeBCRamos. De Hombre Macho y Mujer Hembra con cierta dificultad para entenderse.
Fotografía: Mauricio Ramírez, India.

jueves, 12 de noviembre de 2009

LUIS CERNUDA. No decía palabras.

No decía palabras, acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
De Los placeres prohibidos 1931.

De Blanca Varela. Nadie nos dice.

Nadie nos dice cómo
voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta.

De Eduardo Galeano. La civilización del consumo

A veces, al fin de la temporada, cuando los turistas se iban de Calella, se escuchaban aullidos desde el monte. Eran los clamores de los perros atados a los árboles.
Los turistas usaban a los perros, para alivio de la soledad, mientras duraban las vacaciones; y después, a la hora de partir, los ataban monte adentro, para que no los siguieran.
(De El libro de los abrazos).

Más allá de la forma y la función. Elizabeth Ramos. Lanzamiento del libro.


Este libro es una invitación a redimensionar el alcance que tiene la
investigación sobre tecnología ósea para la interpretación arqueológica
de las dinámicas culturales de las sociedades pasadas. Haciendo una
aproximación a los estudios de este tipo en el contexto de la arqueología
de Colombia, se discuten los resultados de dos investigaciones,
una de carácter bibliográfico y la otra un análisis de la colección de

CURIOSAS MIRADAS. Lanzamiento del libro del Taller Vista al Cuento.


"Curiosas Miradas", con los cuentos de:
Fabian Buelvas, Elsie Parra, Bertha Ramos, Rossana Vergara, Adriana Rosas, Luz Elena Arroyo, Beatriz Vergara, José Tibamoso. Compilación de Adriana Rosas.
"Con este segundo tomo del Taller literario Vista al cuento se reafirma que estas nuevas voces literarias irrumpen en nuestro mundo narrativo con mucha fuerza y una voz muy propia.
En casi todas las tramas alguien mira y da su visión de lo que ocurre. El lector de estos cuentos encontrará que a él también le corresponderá dar su propia visión de lo visto y leído".
Ramón Illán Bacca.

martes, 10 de noviembre de 2009

BROMA PESADA. Bertha C. Ramos.

En un negocio de abarrotes, un hombre de baja estatura se subió sobre un banquito para alcanzar una lata de aceitunas de la alacena. Y no hubiera tenido nada de anormal si no fuera porque cuando estuvo arriba, le dio por dirigir al personal. -¡Jaramillo, atienda los proveedores! ¡Gutiérrez, lave los baños! ¡Valencia, cobre las deudas! ¡Josefina, el botiquín! ¡Pérez, la celaduría! ¡Eugenio, los domicilios! ¡Margarita, los teléfonos!- Al comienzo le hicieron chacota y algarabía, pero luego no quería bajarse y comenzaron entre todos a empujarlo. Para entonces, entre los pies del hombre y la tabla del banquito, ya se habían desarrollado ensambles de caja y espiga y tuvieron que recurrir a grandes serruchos.
CuentosdeBCRamos. (De Ligeras Historias)

Historia de un marinero que aborrecía tierra y mar. Bertha C. Ramos.

Fotografía: Mauricio Ramírez, Goa, India

Marinero no  amaba el mar, amaba lo inabarcable. Longitudes y latitudes, el meridiano de Greenwich, el ecuador, el círculo polar ártico y el antártico, pero no amaba el mar. Hubiera podido ser minero o piloto (declinó ser astronauta por pavor a los conteos regresivos), pero se hizo marinero por irse más lejos y estar más solo. Fuerte en medio de nada (exento de referencias), seguro en la soledad. En eso del hombre solo que facilita la muerte. Marinero era en el mar un marinero. Era un hombre en obediencia. Hablaba quedo, como si conversara con ácaros y bacterias. Ocasionalmente daba alaridos que nunca justificó, pero estaban asociados a sus largos períodos de continencia.  Cuanto más momentáneo se presentía, más deseaba a su lado un perro grande y una ceiba milenaria. Monólogos, voraces fantasías con hamburguesas de McDonald’s, y puntuales autocomplacencias físicas, eran sus celebraciones cuando estaba en altamar. Y una libertad que utilizaba para saciarse de ajos. Un miedo de la primera edad, le abundaba en cuanto tocaba tierra. En el mar era un marinero, pero en tierra un hombre sin oficio (hubiera querido ser el primer terrero). Por compromiso de ser hombre, pisaba firme y caminaba rígido, aunque a veces se bamboleaba forzosamente, como si los pies tuvieran memoria. La misma mujer lo esperaba en cada vuelta. No era bella, tampoco fea. Era una mujer. Superficial de palabras y profunda de carnes. Tenía exacerbado el don de la lengua (o del lenguaje) y cuando abría la boca, parecía un redoblante. Mujer hablaba con fuerza, con ímpetu de mujer que está próxima a pensionarse. Lo aguardaba siempre con aretes brillantes, insatisfacciones enumeradas, y fotocopias ajadas del Kama Sutra. Marinero no era en tierra un marinero. Era un hombre en obediencia. Escuchaba las arengas de mujer y giraba un cheque en blanco una vez a la semana. Ocasionalmente daba alaridos que nunca justificó, pero estaban asociados a sus cortos períodos de convivencia. Cuanto más eterno se vislumbraba, más repudiaba las plantas y las mascotas. Mutismos, prolongados ayunos y rigurosas abstinencias, eran sus celebraciones cuando estaba en tierra. Y una libertad que utilizaba para  vaciar sus lágrimas. Un miedo de la primera edad, le abundaba en cuanto se hacía a la mar. Entonces entendía lo minúsculo del mundo (y del hombre).
CuentosdeBCRamos. (De Hombre Macho y Mujer Hembra con cierta dificultad para entenderse)

lunes, 9 de noviembre de 2009

De Miguel Méndez Camacho. Lucrecia.


Mi madre nunca tiene en los poemas
un lugar muy exacto
Siempre está dando vueltas
Huyendo y regresando
Aquí y allá de la vigilia al alba,
limpiando
y remendando mis palabras
como si fuera oficio de la casa.

Miguel Méndez Camacho (Cúcuta, Colombia, 1942).
Mere et enfant, Picasso.


Cosas curiosas que la gente escribe...

jueves, 5 de noviembre de 2009

De May Sarton.

Si puedo dejarte ir como los árboles dejan ir
sus hojas, tan naturalmente, una por una;
si puedo llegar a saber lo que ellos saben,
que la caída es alivio, es consumación,
entonces el miedo al tiempo y a la fruta incierta
no perturbaría los grandes cielos lúcidos,
este otoño extrañísimo, dulce y severo.
Si puedo soportar lo oscuro con los ojos abiertos
y llamarlo estacional, no áspero o extraño
(porque también el amor necesita un tiempo de descanso),
y como un árbol estarme quieta ante los cambios,
perder lo que se pierda para guardar lo que se pueda,
la extraña raíz todavía viva bajo la nieve,
el amor resistirá -si puedo dejarte ir".
May Sarton (1912,  1996)
Traducción de Diana Bellessi.

CHARLATÁN. Bertha C. Ramos

Al pie de una chimenea celebraban un encuentro de parejas. Un hombre estaba contando en tono confidencial pero solemne, que todas las que habían sido sus amantes, habían sabido de orgasmos multicolores polifacéticos pluscuamperfectos. Los hombres lo vitorearon y le dieron palmaditas en la espalda. Las mujeres soltaron la risa, y como no pudieron volverla a recoger, el encuentro terminó en fracaso.
CuentosdeBCRamos. (De Ligeras Historias)

De Eduardo Galeano. La pasión de decir/1 y otros.

Marcela estuvo en las nieves del Norte. En Oslo, una noche, conoció a una mujer que canta y cuenta. Entre canción y canción, esa mujer cuenta buenas historias, y las cuenta vichando papelitos, como quien lee la suerte de soslayo.
Esa mujer de Oslo viste una falda inmensa, toda llena de bolsillos. De los bolsillos va sacando papelitos, uno por uno, y en cada papelito hay una buena historia para contar, una historia de fundación y fundamento, y en cada historia hay gente que quiere volver a vivir por arte de brujería. Y así ella va resucitando a los olvidados y a los muertos; y de las profundidades de esa falda van brotando los andares y los amares del bicho humano, que viviendo, que diciendo va.

miércoles, 4 de noviembre de 2009


Cuando cantas
se me olvidan el tiempo y la tierra
se me ocurre que podria vivir
para escucharte lentamente
y beber en tu cuerpo
el vino
las canciones de tu boca.

De los escritos de Rocío Abello.

MARCIANAS. Bertha C. Ramos.

                                                         
A Marte, a una colonia de marcianas, llegó un cirujano plástico proveniente de la Tierra. Marcianas no habían estado interesadas en política o belleza, en teología o literatura, ni en hombres o soledades, porque quásares, galaxias, nebulosas y neutrinos habían sido hasta entonces sus ligerezas (su hablar paja). Una vez aclimatado, Cirujano abrió una clínica de estética y colgó sus diplomas y afiches de Nicole Kidman y Naomi Campbell. Ofreció cera de abejas, sedimentos de manglar, barro negro de Oaxaca, plastilina y silicona. A poco ya parecía un avispero. Marcianas hacían cola como marcianas y salían como terrícolas de las mismas que pululan en Dublín o Barranquilla. Unas blancas, otras negras. No hubo puntos intermedios. A poco habían comenzado a segregarse. A poco ya se peleaban por los hombres. A poco ya se miraban los vestidos y sabían de depresiones. Cirujano guardó todo en una caja y se marchó para Saturno. A lo lejos las oyó hablando sandeces, igual que en cualquier esquina de Dublín o Barranquilla.
CuentosdeBCRamos. (De Ligeras Historias)
Fotografía: Mauricio Ramírez. Ko Phangan, Tailandia.

martes, 3 de noviembre de 2009

TRIVIALIDAD. Bertha C. Ramos.


Las dos patas traseras de una silla de comedor, estaban furiosas con las dos patas delanteras porque éstas les daban la espalda a toda hora. La una le dijo a la otra: Son altaneras ¿será porque están talladas con arabescos y nosotras somos lisas? a partir de este momento, les dejaremos de hablar. En eso estaban, cuando llegó el dueño de la casa y se sentó bruscamente en esa silla para comerse el almuerzo. Las dos patas traseras se aplacaron de inmediato y se olvidaron del asunto.



CuentosdeBCRamos. (De Ligeras Historias)

lunes, 2 de noviembre de 2009

De Rubén Arboleda. Devenir I

En Chigorodó, uno de los pueblos del fin del mundo, un negro, viejo ya, plácida y simétricamente acomodó su cuerpo en la carrilera: entre los rieles, sobre los durmientes, y apaciblemente se fundió en la natural desnudez de un ceibo añoso. Cada vez que pasa el tren, el negro reacomoda su cuerpo.

MUJER INSEGURA. Bertha C. Ramos




Mirándose una mañana en un espejo de agua, una mujer insegura preguntaba con zozobra si era bonita. Como soplara la brisa y el agua se estremeciera, la mujer creyó que el agua le había dado un no rotundo. Entonces se preguntaba si vivir valía la pena. Como cayera la lluvia y las gotas la salpicaran, supuso que eso había sido un no piadoso. Entonces se preparaba para el suicidio. Como llegara la noche y el agua no reflejaba, la mujer no se animaba a preguntar. Al rato salió la luna y como estaba en creciente, la mujer se figuró que era una burla y esa noche se mató.
CuentosdeBCRamos. (De Ligeras Historias)

Fotografía: Mauricio Ramírez.Palolem, Goa, India.

OTRO NOCTURNO. Bertha C. Ramos.

¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de negruras y de lágrimas...!

Desde arriba puede verse el parquecito apretado entre macizos edificios. A los niños ese sitio ya les tiene sin cuidado, además, casi no hay niños en el barrio. Ahora se ha transformado en distrito financiero, y los fines de semana, el silencio de los miles de aparatos que usualmente ronronean, aumenta la sensación de lugar en cuarentena.

SHEL SILVERSTEIN O LA GENIALIDAD



        Shel Silverstein compositor, cantante, dibujante, ilustrador, autor con éxitos populares en todos los ámbitos. Nacido en Chicago en 1930, Sheldon Alan Silverstein se convirtió en un dibujante de la publicación del Ejército de los EE.UU. Stars & Stripes, durante su servicio militar, en Japón y Corea.

domingo, 1 de noviembre de 2009




El estilo es el hombre, el individuo, el único: su manera de ver y sentir el universo...E. Sábato
Kandinsky,Murnau street with women.
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